Comienza Septiembre, comienza un nuevo curso, atrás dejamos un Agosto que nos ha mantenido ocupadas defendiendo la regulación de la libre elección de enfermería, la implantación de la atención por parte de la enfermería de procesos leves autolimitados y dando nuestro comunicado ante la opinión de la Organización Médica Colegial (OMC) en relación al liderazgo clínico de las enfermeras en los equipos de salud de AP.

Un Agosto que también nos ha dejado buenas noticias como que el Gobierno de Cataluña ha dado luz verde al decreto que permitirá a las 45.000 enfermeras de la comunidad acreditarse para indicar, usar y dispensar medicamentos y productos sanitarios de uso humano. Esta norma, la primera que regula la prescripción enfermera en el sistema sanitario catalán, deriva del Real Decreto que aprobó el Gobierno español* y que estima dos requisitos para conseguir la acreditación. En primer lugar, disponer del título de Grado de Enfermería o equivalente y, en segundo lugar, acreditar un mínimo de un año de experiencia profesional como enfermero o superar un curso de adaptación. Así, el Gobierno catalán ha anunciado que el Departamento de Salud ya está trabajando en esta formación junto al Consejo de Colegios de Enfermeras de Cataluña (CCIIC), que se impartirá de manera gratuita a aquellos profesionales que lo necesiten.

La acreditación podrá ser otorgada tanto a enfermeras generalistas como especialistas y, desde el momento en que la obtengan, ya estarán capacitados para prescribir. Tal y como especifica el decreto, esto supone que podrán indicar más de 4.700 productos sanitarios y más de 1.000 medicamentos que no necesitan prescripción médica.

Señalar que la prescripción enfermera es una competencia realizada por enfermería que busca poner a disposición del paciente una serie de medicamentos y elementos terapéuticos, que no infieran con la prescripción de otras profesiones, y basado en los conocimientos adquiridos durante su formación universitaria o bien a través de formación complementaria impartida por el sistema sanitario de salud.

No es más que el derecho legal a que los enfermeros puedan recetar cosas “básicas”, a sabiendas de sus efectos, posología, efectos adversos. Todo ello podrá suponer una mejora en el paciente y una mayor efectividad del tratamiento sanitario.

“La prescripción enfermera mejora la calidad y la continuidad de la atención sanitaria. Es un gran paso para reconocerla y dar seguridad jurídica a todas las enfermeras en su práctica profesional cotidiana”, afirmaba Alba Vergés, consejera de Sanidad de Cataluña, tras la aprobación. Ahora falta desarrollar la norma para su correcto funcionamiento en el día a día, con guías y protocolos clínicos.

Con la prescripción enfermera se pretende dar un paso más allá y regular también la prescripción de determinados medicamentos sujetos a prescripción médica (tanto generales como especializados). Esta nueva ley surge para proteger a enfermería de algo que por lo visto ya se viene haciendo. La formación en cada titulación no es la misma, cada una va encaminada a la aplicación que, posteriormente como profesionales, se va a ejercer. Cada profesional tiene unas competencias y juntos, enfermeros y médicos, formamos un equipo multidisciplinar junto con otros profesionales.

 

*Real Decreto 1302/2018, de 22 de octubre, que modifica el polémico decreto 954/2015, de 26 de marzo