
Llega el 12 de mayo de 2020, llega nuestro Día Internacional de la Enfermería en un año que no imaginábamos ni por asomo que fuese tan intenso y especial para las enfermeras cuando comenzaba, y en el que se daba un empujón al final de la campaña Nursing Now. Una campaña de tres años que nació con el objetivo de mejorar la salud a nivel mundial elevando el perfil y el estatus de las enfermeras en todo el mundo.
Es el año Mundial de las enfermeras y el bicentenario de Florence Nightingale, y la situación actual que vivimos por la COVID19 ha puesto de manifiesto el gran papel de enfermería en el cuidado de la sociedad y la capacidad de liderazgo de nuestra profesión. Hemos tenido la oportunidad de visibilizar nuestro trabajo, proporcionando atención y tratamiento individual, trabajando con las familias y las comunidades y siendo fundamentales para la salud pública y para luchar contra las enfermedades y las infecciones.
El cuidado de los pacientes es la esencia de la profesión de enfermería y este año lo hemos hecho más unidos que nunca como pequeños colibrís. Estos pequeños pájaros que, para la cultura Azteca, eran valientes guerreros en la vida debido a su corto tamaño y a su enorme fuerza y energía para volar. Al igual que estos pequeños animales, nos hemos adaptado a diferentes situaciones para sobrevivir, por muy indefensos o pequeños que nos hayamos sentido ante ellas. En este sentido, el colibrí enseña que no hay que tener miedo de los cambios negativos en nuestra vida, pues si actuamos con inteligencia podremos solventarlos y, además de salir airosos, adquirir ventaja en algunos aspectos. Y es que, salir fortalecido de situaciones adversas, de lo que es difícil, tiene mucho que ver con la profesión enfermera y su resiliencia. Asimismo, el colibrí te enseña a hacer las cosas con pasión y con detalle, de forma que aquello que realices lo hagas lleno de energía y con perfeccionismo. Y también, entre los significados místicos y espirituales del colibrí está la reencarnación, ya que es capaz de bajar sus constantes vitales para poder sobrevivir. Al día siguiente, vuelve a recobrar toda su energía y vitalidad, lo que nos enseña que debemos vivir al máximo nuestros días, como si cada día fuera el último.
Pasará este año, y seguiremos a tu lado como siempre hemos estado, porque somos enfermeras y compartimos una pasión por tu cuidado. Pero aún no ha terminado y hay que seguir haciendo historia.
