El pasado 24 de octubre de 2026, la asociación OSALDE celebró su jornada dedicada a la «Democracia y participación en salud» en Bilbao, un espacio de reflexión profunda sobre cómo transformar nuestro sistema sanitario y avanzar hacia una ciudadanía activa, corresponsable y cogestionada.

Entre las ponencias destacadas se encuentra la intervención de Isabel Ibáñez Ruiz de Arcaute, especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria (EFYC) del Centro de Salud del Casco Viejo de Vitoria-Gasteiz (Osakidetza) y referente de intervención comunitaria. El perfil de la EFYC supone un puente necesario entre la consulta y el tejido vecinal. Así, la presentación de Isabel en el evento profundiza en la práctica real de la salud comunitaria y el impulso de redes vecinales de cuidado, como la red Elkar Zainduz.

Ejes clave de la intervención y del debate

La aportación de Isabel Ibáñez se enmarca en los grandes retos abordados durante la jornada de OSALDE, centrados en desgranar los siguientes pilares:

  • Del consumismo sanitario a la ciudadanía activa: Frente a la inercia del modelo actual —que mercantiliza la salud y convierte a las personas en usuarias pasivas con demandas individuales—, se reivindica la salud como un bien común. El objetivo es transitar hacia una ciudadanía corresponsable, capaz de implicarse en la transformación de su propio entorno.
  • Más allá de la participación consultiva: La participación institucional suele limitarse a órganos formales rígidos que simplemente piden opinión. El verdadero reto radica en alcanzar una participación comunitaria horizontal y real a través de las redes vecinales, logrando una cesión de poder que permita a la ciudadanía cogestionar los determinantes sociales de su salud.
  • Equidad e inclusión social: Cualquier dinámica participativa corre el riesgo de reproducir la «ley de cuidados inversos», priorizando a quienes poseen mayor capital cultural y tiempo, y silenciando a los colectivos más vulnerables (precariedad socioeconómica, sobrecarga de cuidados o marginación). Es vital adaptar las estructuras proactivamente para garantizar que la participación actúe como un auténtico mecanismo de equidad.
  • Alianzas intersectoriales: Desmedicalizar la vida exige salir de los centros sanitarios para intervenir en el hábitat natural de las poblaciones, tejiendo alianzas sólidas entre los equipos profesionales —con un papel clave de la enfermería comunitaria—, las administraciones locales y el tejido asociativo.

     

    Para aquellas personas que no pudieron asistir o que desean profundizar en los contenidos, metodologías e instrumentos operativos expuestos por Isabel Ibáñez, ya se encuentra disponible el documento de su ponencia:

    Presentación en PDF (Isabel Ibáñez – OSALDE)

    Enlace a las presentaciones de la JORNADA